viernes, 14 de junio de 2013
Por fin se ha acabado esta mierda. Por fin se ha acabado este infierno que ha durado nueve meses. Llega el momento de replantearse las cosas, y las cosas que no decimos por miedo. El miedo que nos impide hacer cosas que deseamos. Y el miedo, que en qué lugar se esconderá y por qué será tan importante. A partir de ahora, se acabaron los miedos, los complejos, los orgullos y todo. Esto lo digo ahora, pero luego volveré a caer en la misma mierda de siempre, pero yo por lo menos he intentado cambiarlo. Y aprender a pasártelo bien, y pasar de lo que piense o diga la gente. Dejar el orgullo en el rincón ese al que nadie acude nunca, por el que nadie pasa ni presta atención, enterrarlo y vivir con los impulsos que te dé la vida. Y punto.
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